Y es que una cuchara une más que una espada
La cocina es siempre un ejercicio de sincretismo, lo quieran aquellos que se ponen frente a una olla o no. Las recetas tradicionales y sus aromas son de los elementos que más capacidad tienen de supervivencia por encima de pensamientos, credos o imperios. Dos chefs, Víctor Gloger desde Tel Aviv y Samuel Perea desde Málaga han cruzado sabores, impresiones y acervos en algo que ayudará a darnos cuenta de que, sentados en la mesa, somos más hermanos que nunca y que aquello de la fraternidad es más fácil mojando el pan en el mismo plato.

Nuestra cocina, sin ir más lejos, es un ejemplo de mezcolanza ya que, desde esos salazones, tan hijos de fenicios y romanos, hasta esas migas, primas hermanas del cous-cous o todos esos cocidos con garbanzos que aún huelen a judería, se ha ido entretejiendo con una complejidad culinaria donde hablar de pueblos, razas o creencias carece de sentido. Por eso nos encanta esta iniciativa.
Más de la tierra, imposible
Muchas veces nos han preguntado en La Despensa de Málaga de dónde hemos sacado esa fruta tan bonita o ese tomate tan “de antes” que aparece en nuestras fotos. El origen es muy variado, pero uno de nuestros puntos favoritos para encontrar frutas y verduras de esas que apetece pegarles un bocado nada más verlas son los mercadillos ecológicos.
Y he aquí la buena noticia: un nuevo mercadillo se suma a los ya dispuestos por Guadalhorce Ecológico cada cuarto viernes de cada mes en Mijas. Y, aunque es fuera de fin de semana, estamos seguros de que se va a convertir en un buen punto de referencia en la Costa del Sol dada la especial importancia que tiene Mijas por su gran número de visitantes y las diversas comunidades de extranjeros que la integran.
Si queréis saber las fechas de los distintos mercadillo, entrad en la página de Guadalhorce Ecológico (http://www.guadalhorceecologico.org/ ) y si veis a la familia Hevilla en su puesto del mercadillo, saludadlos de parte de La Despensa de Málaga.
Food Revolution Day: Lo vemos y subimos a diez gazpachos
Hace ya algunos meses, el famoso cocinero británico Jamie Oliver, en su cruzada personal a lo largo del mundo para promover los buenos hábitos alimenticios, propuso la idea de celebrar el 19 de Mayo el Food Revolution day, algo así como el "Día de la Revolución Alimenticia". Nosotros nos sumamos, orgullosos sobre todo de que nuestra base alimenticia tradicional ya se mueve en torno a los principios de salud y equilibrio que pretende inculcar este movimiento, pero que aún así, hemos de insistir para que las nuevas generaciones no se dejen llevar por los malos hábitos alimenticios tan fáciles de adoptar y difíciles de erradicar que todos conocemos
El Food revolution Day del 19 de Mayo, según podemos leer en su web en inglés, es una oportunidad para la gente que ama la comida de reunirse y compartir información, capacidades y recursos para transmitir sus conocimientos y poner de relieve los problemas alimentarios del mundo.
Ese día todo el mundo se moverá a la vez para marcar la diferencia. El Food Revolution Day se trata de conectar con tu comunidad a través de eventos en las escuelas, restaurantes, negocios y mercados locales.
La intención es inspirar un cambio en los hábitos alimenticios de la gente y promover la misión de mejorar la alimentación y la educación para todos.
Evidentemente Málaga, como provincia mediterránea, no tiene que echar mano a fórmulas desconocidas para fomentar una alimentación sana. Más bien al contrario: el rescate de las recetas y hábitos alimenticios de toda la vida nos traerá de la mano, no sólo un amalgama de sensaciones. Además, si prestamos atención y sabemos equilibrarla, será una fuente de salud y bienestar impagable. Ya veis, sin necesidad de "importar" recetas, alimentos o hábitos de lugares remotos.
Para encontrar estas recetas, sabéis que poco a poco, La Despensa de Málaga va incorporando nuevas recetas tradicionales o elaboradas con ingredientes de nuestra tierra. no obstante, y dado que el movimiento del Food Revolution day en Málaga capital se ha organizado en torno al gazpaco -Multitud de establecimientos de la capital ofrecerán este plato como apoyo a la idea-, nosotros simplemente vamos a recordar el post que hace ya casi un año publicamos en esta vuestra Despensa:
10 GAZPACHOS MUY DE MÁLAGA
y para que lo tengamos aún más cómodo para hacer, incluso copiamos en este el listado de gazpachos y recetas que ofrecimos en su día. La verdad es que ya toca, con la calor. Allá van:
Un malagueño de toda la vida
Tan de nuestra tierra como las almendras de Almáchar o los vinos de la Casa de Guardia es el Ceregumil. Aunque no se trate de uno de esos alimentos o recetas tradicionales que tanto nos gustan reseñar y compartir en La Despensa de Málaga, Ceregumil tiene todas las medallas y meritos para ser un orgulloso producto de nuestra provincia.
La cultura gastronómica no solo es cultura
Ya es casi un lugar común hablar de que la gastronomía es cultura y, desde luego, es una aseveración bien cierta que nadie se atrevería a discutir a estas alturas, pero la “culturalización” de un bien – sobre todo, tan inmaterial como la gastronomía- plantea una cierta lejanía de ese elemento y puede incitar a una excesiva teorización. Dicho en plata, a veces no sabemos desde las instituciones o desde los ámbitos más privados cómo gestionar la cultura o qué hacer con ella para que no acabe en un museo o solo en nuestra memoria. La Carta Malacitana ha desarrollado un fantástico Decálogo para evitar este riesgo con nuestra gastronomía local.
Es por esto que en La Despensa de Málaga valoramos en tal alta medida asociaciones como “La Carta Malacitana” (http://lacartamalacitana.org/ ) y aplaudimos de tan buena gana una iniciativa como su “Decálogo sobre Cultura Alimentaria”. Este documento plasma de manera eficaz y -lo más valorable- de un modo concreto un clara hoja de ruta sobre cómo hay que pensar y repensar el fenómeno gastronómico local para que sea cultura, educación y, además, algo muy necesario en los tiempos que corren: motor de fomento económico dentro de un marco de ecosostenibilidad, transparencia, calidad y precios justos.



