Lácteos de la Despensa de Málaga :: Gastronomía de Málaga
Queso fresco de cabra de Agamma: Sano y delicioso placer para todos los públicos
En las grandes cadenas de distribución nos es difícil encontrar multitud de productos malagueños, probablemente por lo reducido de las producciones y lo inelástico que suele ser el precio para los productores, ya que con pequeños volúmenes, no se ponen en funcionamiento las economías de escala.
Agamma, la Agrupación de Ganaderos de los Montes de Málaga es una cooperativa situada en Colmenar que poco a poco va conquistando plazas en la gran distribución dentro de nuestra provincia. Las claves están en la calidad de sus productos y la capacidad de unir las fuerzas de todos sus cooperativistas para tener peso suficiente y optimizar los costes fijos de producción y comercialización.
El producto que hoy presentamos, el queso fresco de cabra, sorprende por su calidad, textura y durabilidad, tres características que lo hacen llevarse de calle a cualquiera de los otros productos similares que podemos encontrar en los lineales de cualquier supermercado.
Se trata de un producto sin absolutamente más aditivo que la sal. Ningún otro conservante ni colorante es utilizado en su fabricación. Se presenta retractilado al vacío para que dure más de un mes sin abrir. Esto contrasta con las fechas de caducidad de otros quesos frescos de cabra que vemos en los lineales. Enrique Cazorla, maestro quesero de Agamma atiende gustosamente a nuestras preguntas en la celebración de la feria del vino Saprovin 2012. Se debe principalmente a los importantes niveles de higiene y control sanitario que se emplean en su fabricación, a la bolsa de vacío, que evita la proliferación de organismos y a la alta densidad del queso, la poca cantidad de agua que contiene, lo que además le confiere otras muy buenas propiedades a tener en cuenta al elegir este tipo de quesos en el mercado.
Se trata de un queso denso, de una textura muy firme. Esto es debido a que en su elaboración se elimina mucha más agua que en el resto de quesos a los que estamos habituados. En algunas marcas, podemos decir que estamos pagando más agua que otra cosa al comprar un queso. Otra característica que destaca a primer mordisco es que no es un queso demasiado salado. Incorpora la cantidad justa y mínima para que podamos disfrutar de él sin que llegue a ser un queso soso. Esto, y la textura firme y cremosa al masticar, hacen que este queso pueda catalogarse como de primerísima calidad, nivel gourmet, si nos preguntan.
Composición:
Ingredientes: Leche pasteurizada de cabra, cuajo microbiano, cloruro cálcico y sal.
Extracto seco ≥45%
Materia grasa en relación al extracto seco ≥45%
Contenido aproximado en sal: 1%
Consumo preferente del producto: 30 días a partir de su fecha de fabricación.
Conservación: en frío, a 4ºC.
Es un queso de color blanco muy homogéneo, sin corteza, de pasta dura y húmeda, con escasos ojos. Su aroma es suave, a leche y a queso fresco. En bocao bservamos una firmeza media-alta, de masticabilidad media y elevada elasticidad. Como buen queso fresco, tiene un sabor suave con notas a mantequilla; sabroso sin llegar a salado. Ningún sabor amargo.
Hemos de señalar a los que no hayan probado este queso nunca que no tiene un sabor fuerte "a cabra" ni mucho menos. Este tipo de quesos frescos tienen sabores y aromas muy suaves.
Una vez abierto, sobre todo si hemos guardado unas pautas de higiene básicas -manipularlo en una tabla de corte y con un cuchillo bien limpios- lo podemos guardar una semana en la nevera sin que pierda ninguna cualidad.
Para comprarlo
Su precio está por debajo de los 9 euros el kilo, más barato que otros quesos de cabra que había en los mismos supermercados y con una calidad objetivamente inferior. Incluso merece la pena pagar algo más siempre que sea para adquirir estos productos, sin tener en cuenta siquiera que, además, se trata de un producto de nuestra tierra.
¿Dónde comprarlo? Nosotros los hemos encontrado en los Carrefour de Torremolinos y Estepona, que están haciendo muy buenas cosas con los productores locales. Además está presente en casi todos los Eroski de la provincia, y en la Cooperativa de os Remedios y otras cooperativas de Hojiblanca. Y por supuesto, en la propia Agamma, situada en la localidad de Colmenar.
Para comerlo
La cantidad de recetas que aguanta este tipo de queso es impresionante. Desde comerlo solo, troceado, o con un chorrito de miel de caña de frigiliana, hasta saborearlo con cualquiera de las frutas que nuestra huerta malagueña va ofreciendo a lo largo del año: naranjas dulces (como en la primera foto), mango, uvas moscatel, melón... cualquiera cuyo dulzor contrarreste el salado cremoso de este estupendo producto. Una curiosidad: el cuajo microbiano utilizado tiene la certificación Kosher.
No os olvidéis de las ensaladas.
Por su alta densidad es ideal para recetas que requieran de pasarlo por la plancha o por ejemplo para queso en salmuera. Se trata de un queso que aguantará muy bien la manipulación en la cocina sin desmoronarse como hacen la mayoría de quesos frescos, demasiado aguados para soportar mucho trajín.
Pues resumimos todo lo dicho. Delicioso y con una muy buena calidad-precio, es un producto que a partir de ahora no debería faltar en casa de ningún malagueño que se preocupe por la salud y el bienestar de los suyos. ¡Al carro!
Y no lo decimos solo nosotros
Puede parecer, a veces, que cuando se habla de las bondades de un producto local es porque uno también es de esta tierra y tiende a exagerar las opiniones para poner en alza lo que tenemos en nuestra provincia. Muchos han sido los foros culinarios en los que hemos hablado con amigos profesionales de la hostelería y con consumidores domésticos de la excelente calidad de los quesos de Agasur y del especial cuidado que esta empresa pone en cada una de sus elaboraciones, y no debemos de andar muy errados en nuestra opinión puesto que los especialistas que se reunieron hace escasas fechas en Birmingham para otorgar los “World Cheese Awards” decidieron que uno de los productos estrella de Agasur estaba entre los cincuenta mejores quesos del mundo.
Un queso para brindar
Aunque dar a probar queso antes de catar un vino sea un viejo truco de bodegueros, buen vino y buen queso son estrategias básicas para sorprender a nuestros invitados. Si ambos elementos se combinan en una única delicatessen, la fiesta de los sentidos está asegurada; con nosotros, el queso de cabra al Pedro Ximénez.
El queso creado por la cooperativa Agasur es un compendio de sabores de la provincia; al destacable aroma de los quesos de cabra se suma en este producto un toque que muchos asocian con Málaga y sus vinos, el del dulce caldo Pedro Ximénez.
Queso y vino es un binomio bien conocido desde hace mucho tiempo puesto que el aromatizado de algunas variedades de queso sumergiéndolos en vino, preferentemente tintos, es una técnica que potenciaba el sabor del queso y añadía matices ya experimentados y apreciados por el paladar del consumidor. El origen de este modo de “personalizar” un queso entra incluso en la leyenda, pues una de las explicaciones era que, en algunos lugares, parte de los quesos fabricados se escondían así en barricas de vino para escamotearla a los ojos de los encargados de gravar con impuestos laproducción de la quesería.
El origen de este modo de “personalizar” un queso entra incluso en la leyendaSea esto cierto o no, la idea ha dado sus buenos frutos.



Aunque nuestro sector quesero, ya sea el artesano o el industrial, comienza a establecerse en el mercado con cada vez más fuerza, son muchos desafíos a los que debe enfrentarse para afianzarse en las mesas de los consumidores. Eventos como la pasada edición de la Feria del Queso Artesano de Teba son una buena prueba de que los productores ya tienen trazado un plan de ruta para convertir sus productos en un referente que va más allá de lo meramente local.
En la última edición de AGROGANT, celebrada en Antequera a final de Mayo, pudimos probar en persona una interesante iniciativa que está impulsando la Asociación Española de Criadores de la Cabra Malagueña (Cabrama). A través de estas máquinas, como consumidores, podremos obtener un producto de gran calidad a un mejor precio mientras que los ganaderos se benefician de un mayor margen al eliminar intermediarios.