Crujientes, jugosas, con ese punto dulce y ferroso de la miel de caña que contrasta magníficamente con el sabor salado y redondo de la berenjena y el aceite de oliva. Así es uno de los platos estrella de nuestra despensa. Espectacularmente simple.
Es una versión enriquecida de los pestiños, pero con un dulce relleno a base de cidra o cabello de ángel. Los podemos encontrar con miel -nuestros preferidos- o emborrizados en azúcar y canela -muy ricos también-.
El buñuelo casero sabe a reunión de familia, a niños y mayores clamando por más y a fuentes repletas que desaparecen en un minuto. Se hacen en un momento y construyen en niños y mayores unos recuerdos imborrables de tardes en casa y en familia por navidad.
Aunque en el papel nunca vienen las instrucciones de uso, cualquier malagueño sabe que hay que apretarlo bien con el puño antes de desenvolverlo para disfrutarlo en su máxima plenitud. Si no lo has hecho nunca, aquí tienes tu oportunidad, ¡Anímate!
También se suelen elaborar en Semana Santa, pero los pestiños son un recurso propio en toda España por Navidad, con un estilo y sabor muy particulares en nuestra provincia, que se lo da nuestro vino dulce, empleado sabiamente en la elaboración de esta masa hojaldrada frita con su aceite de oliva virgen extra también de nuestra provincia.
Cuando finalmente tenemos nuestros polvorones caseros ya fríos y espolvoreados con su azúcar 'poncima', que se quiten los productos industriales de distintas procedencias. Los mejores, los de casa.
Desde un moscatel hasta un Pedro Ximén, son nuestros Vinos de Málaga los que le dan carácter genuino, sabor y gracia a estos roscos que en unas recetas hemos encontrado fritos en aceite de oliva y en otras -las que más- horneados, pero siempre con una característica muy propia: van emborrizados y muy bien emborrizados con su azúcar glas bien fino y delicioso. De hecho, hemos que acordarnos de poner la mano debajo al morderlos, para evitar empolvarnos el pecho a cada mordisco.
Desde hace siglos hasta relativamente poco, esta masa de pan, endulzada y enriquecida con especias, aceite y frutos secos, era preparada en las casas y llevada al horno del pueblo para que, a cambio de una parte de lo producido, se cociera junto con el resto de panes y tortas de los demás vecinos.
Ésta es una aproximación de la receta de las famosísimas Tortas de Aceite de Algarrobo, ya que la fórmula genuina y original es un secreto celosamente guardado por las abuelas y reposteros de la localidad. Para probar la fórmula verdadera es obligado dejarse caer por cualquiera de las confiterías o las tiendas del pueblo que las venden con orgullo a sus visitantes.
Clásico y delicioso aperitivo de Cuaresma, de los que resulta difícil comer sólo una, o dos o tres... Lo puedes acompañar con alioli, o bien con un toque dulce de miel de caña de Frigiliana.
bkbono
04. Noviembre, 2011 | #
Ángeles
20. Octubre, 2011 | #
Pablo Castro
16. Septiembre, 2011 | #
saludos cordiales
María Jose Médicis (CADE Malaga)
16. Septiembre, 2011 | #
nurimd
01. Agosto, 2011 | #
ana rodriguez
01. Agosto, 2011 | #
Paki
16. Julio, 2011 | #
Paki
16. Julio, 2011 | #
María Jose Médicis (CADE Malaga)
07. Julio, 2011 | #
María Jose Médicis (CADE Malaga)
07. Julio, 2011 | #